Cómo me convertí en coach espiritual

Como ya sabrás, mi nombre es María y estoy aquí para ayudarte a conseguir la vida que siempre has deseado… Y diciendo esto, te preguntarás cómo: muy fácil, déjame que te cuente un poco más sobre mí.

Nací en 1992 y en 1997 empecé a adentrarme en el mundo místico/espiritual cuando a la edad de tan solo 5 años tuve una premonición de que mi abuelo iba a morir ese mismo día. La premonición se cumplió. Además, ese mismo año empecé a contarles a mis padres acerca de mis vidas pasadas (ellos no entendían nada y pensaron que podían ser historias que me inventaba).

Con 6 años no hablaba apenas con nadie porque tenía la certeza de que los humanos éramos capaces de leernos la mente entre nosotros (más tarde entendería el porqué). Sin embargo, mi madre me repetía constantemente que ella era incapaz de hacerlo y, yo, no entendía nada porque sí que veía que era capaz de leérsela a ella.

Alcancé en los siguientes años niveles de intuición muy elevados, enseguida entendía todo de las personas y sabía por dónde podían venir sus problemas. Aún así, debido a la sociedad en la que vivimos estuve bloqueando gran parte de mi vida ese don que tenía de poder acceder a mensajes sobre las personas que iban más allá de la mente racional.

No fue hasta la muerte de mi padre en el 2012, que murió súbitamente y sin explicación alguna más que el corazón dejó de funcionarle de la noche a la mañana que decidí adentrarme en el maravilloso mundo de conocerse a uno mismo. Empecé yendo a psicólogos a ver si encontraba soluciones o respuestas a las cosas que me pasaban en la vida y enseguida entendí que los procesos largos conversacionales en terapias normales no me aportaban mucho más de lo que ya tenía.

De repente la vida fue introduciéndome a personas que me hicieron ir desbloqueando aquel don que tengo y del que estoy tan orgullosa a día de hoy. Todavía recuerdo el día en el que desperté mi parte mística, esa que había ido bloqueando por las creencias que nos han impuesto en nuestra experiencia vivida y que solo hacen que no te aceptes como eres. Eliminar las creencias que nos han enseñado y que no nos sirven es una de las mejores cosas que podemos hacer si queremos vivir la vida que queremos. Hay que re-aprender constantemente.

Fue un día de febrero, que oí hablar de los registros akáshicos y cómo estos podían ayudarme a obtener respuestas. Siempre he sido una persona muy curiosa y me interesaban mucho estos temas místicos que llevaba años persiguiendo. Además, los registros akáshicos al ser una memoria de tu alma, me prometían traer muchas respuestas al propósito de mi vida que tanto buscaba. Me dieron el teléfono de una chica que podía hacerme una consulta por teléfono. Empezamos a hablar y me fue contando vidas pasadas que yo previamente había ido contando a mis padres a una temprana edad, y entonces algo en mi conciencia hizo “click” y, sin más, al acabar la sesión y hablarme de cómo yo en otras vidas pasadas me había dedicado ya a ayudar a la gente mediante terapias holísticas, me dijo: “María, estoy 100% segura de que tú estás hecha para esto, así que lo que te acabo de hacer aquí ahora mismo, quiero que me lo hagas tú a mí".

Me quedé en shock. No sabía qué responder. Cómo yo, que nunca había oído hablar de Registros akáshicos iba a ser capaz de hacerlo. Espere unos segundos, cerré los ojos, y enseguida empecé a ver una escena muy importante en la vida de esa chica. Se la relaté. Las dos nos quedamos alucinadas. Me temblaban las manos y…

Aquí empezó mi camino para ayudar a las personas. Así desperté mi tercer ojo que está constantemente abriéndose más y más.

Así ayudé a esta chica y así sé que te puedo ayudar a ti :)

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¿Qué es un coach espiritual?